jueves, 25 de agosto de 2011

"ayuda, auxilio, socorro"

Hoy es mi tercer día en los campamentos de refugiados saharauis y lo primero que os puedo decir es que la vida aquí no es difícil (difícil es decir poco), sino casi imposible.
Casi imposible porque es muy duro aguantar temperaturas de más de 45º a diario, con una mínima cantidad de agua, sin aire acondicionado y teniendo neveras que apenas enfrían la poca agua que hay.
Vivir en los campamentos es casi imposible debido al clima (muy frío en invierno, exageradamente caliente en verano, sin precipitaciones en todo el año y con abundantes sirocos o tormentas de arena) y a las condiciones de vida: a causa de la fuerza de los rayos del sol, hay que levantarse aproximadamente a las 06:30 de la mañana para recoger las sábanas, las almohadas, preparar el desayuno y llevar baldes pesados y llenos de agua (si es que la hay) para meterlos en el baño (hay que recordar que no hay grifos), en la cocina...
Después, empieza la limpieza de la jaima (tienda de campaña), de la cocina, del baño y de la habitación de adobe. Pero, desgraciadamente el siroco acaba  con todo ese trabajo y grandes cantidades de arena vuelven a colarse en los ya mencionados recintos. Esto quiere decir que es esencial repetir la tarea mínimo tres veces al día, si no las alfombras, los platos y demás utensilios se llenan de arena.Además, hay que dar de comer a las cabras;para ello, es necesario cargar con pesados baldes en los que se lleva la comida de dichos animales: generalmente sobras, agua, harina y cartón.
Se debe recordar que todas estas tareas se hacen bajo temperaturas infernales.Por otra parte, no hay que olvidarse de hacer la comida (mayormente pan casero y alimentos procedentes de la ayuda humanitaria: legumbres, arroz...)Para continuar, debo añadir que al cocinar, la cocina se calienta más de lo debido y en ocasiones, ese calor mezquino produce mareos a los habitantes de la "hammada". De echo, a mí ya me ha pasado más de una vez en los tres días que llevo aquí; aunque también puede ser porque ya no estoy acostumbrada a la vida de un refugiado.
Asimismo, es aconsejable terminar las tareas anteriormente expuestas antes de las 11:00 del mediodía porque a partir de entonces, todo movimiento es muy peligroso para la salud de los saharauis. Es más, salir a la calle después de la 13:00 es IMPOSIBLE: el sol calienta furioso todo el desierto, lo que puede causar mareos, producir cáncer o el sangrado por vía nasal.


Los refugiados saharauis aprovechan las horas en las que no se puede salir a la calle para echarse la siesta, algo más que necesario para reponer fuerzas y descansar después de un largo y cargado día. En estos momentos toda la familia se haya tumbada en la casa de adobe.Yo, en cambio, no puedo dormir: me duele ver la realidad que el mundo no ve, me da rabia que los saharauis tengan que vivir así, me llenan de impotencia los 35 años que llevamos exiliados, refugiados en esta tierra muerta. Me da miedo el no saber cuántos años seguiremos aquí o cuánto podrá aguantar mi pueblo.Me llena de odio comprobar que Marruecos ha conseguido reducir la ayuda humanitaria que llega a estos nobles campamentos. 
Me gustaría gritar a los cuatro vientos y llevar mensajes sinceros a los siete mares en los que aparezcan palabras como "ayuda, auxilio, socorro" o simplemente " no nos dejéis caer en el olvido".




La tarde-noche es el momento del día que más me gusta de la vida de este desierto porque además de la notable mejora de las tas temperaturas, es el periodo perfecto para quedar con los amigos o charlar                 
con la familia.
Me gustaría poder transmitir el sufrimiento que viven los saharauis desde "la Marcha Verde" de 1975. Espero haber conseguido sensibilizar parte del corazón de todo aquel que lea este blog, aunque no estoy muy segura de haberlo logrado. En mi opinión, el primer paso para ayudar a esta justa y noble causa es ver, conocer y visitar estos campos de refugiados. Por mi parte, debo decir que seguiré aportando mi granito de arena participando en las manifestaciones, informando y escribiendo sobre estas "rosas del desierto". Tengo claro que no voy a olvidarme de mi realidad, la realidad del pueblo saharaui.
                                                                                                                                                               27/06/2011